Oración de la Humildad

Oración que nos enseña a meditar sobre nuestras actitudes, sobre nuestro comportamiento, sobre nuestra forma de afrontar los resultados de nuestras actividades del día a día, como personas que convivimos con las adulaciones del mundo.

La oración se estructura en tres partes.

En la primera parte, nos motiva a no permitir en nuestros corazones esos deseos de grandeza que muchas veces nacen como el impulso humano que busca sobresalir ante todo y todos, llenando nuestro corazón de vanagloria y cegándonos la vista de los caminos del Señor, en cada una de las peticiones respondemos LIBRANOS JESÚS.

La segunda parte, nos invita a romper con nuestros temores, a confiar en Jesús, el único que nos ayudará a liberandonos de ellos, a estas peticiones respondemos LIBRANOS JESÚS.

La tercerá parte, nos invita a permitir que nazcan de nuestro corazón los mejores y más puros deseos para con nuestros hermanos, abandonandonos nosotros a la voluntad de Dios, en esta parte respondemos HAZ JESÚS QUE LO DESEE.


Jesús manso y humilde de corazón, ESCUCHAME

Del deseo de ser Estimado, (a cada una respondemos LIBRAME JESÚS)
Del deseo de ser Amado...
Del deseo de ser Proclamado...
Del deseo de ser Ensalzado...
Del deseo de ser Alabado...
Del deseo de ser Preferido...
Del deseo de ser Consultado...
Del deseo de ser Aprobado...
Del deseo de ser Justipreciado...

Del temor de ser Humillado, (a cada una respondemos 
LIBRAME JESÚS)
Del temor de ser Despreciado...
Del temor de ser Despedido...
Del temor de ser Rechazado...
Del temor de ser Calumniado...
Del temor de ser Olvidado...
Del temor de ser Ridiculizado...
Del temor de ser Injuriado...
Del temor de ser Sospechoso...

Del disgusto de que no se siga mi opinión. LIBRAME JESÚS

Que los demás sean más amados que yo, HAZ JESÚS QUE LO DESEE
Que los demás sean preferidos a mi...
Que los demás crezcan en la opinión del mundo y yo disminuya...
Que los demás sean llamados a ocupar cargos y yo relegado al olvido...
Que los demás sean alabados y nadie se preocupe de mi...
Que los demás sean preferidos a mi en todo...


Reflexión:

Al finalizar esta oración cuestionate, ¿Cúal parte de la oración te molesta, te incomoda, te lastima?.

Que esta oración sirva para mejor tus actitudes, tus deseos, tu corazón.

Que el Señor te bendiga.